Un camino de comunión y esperanza: así vivieron las delegadas de Sudamérica la III Asamblea General de las Consagradas del Regnum Christi
La III Asamblea General Ordinaria de las Consagradas del Regnum Christi, celebrada en Roma, ha sido un tiempo de gracia, discernimiento y renovación. Desde inicios de enero y durante más de un mes, 41 delegadas y dos representantes de votos temporales de once países se reunieron para elegir al nuevo gobierno general de la Sociedad de Vida Apostólica y revisar juntas el camino de los próximos seis años. Para las delegadas de Sudamérica, la Asamblea se vivió como una experiencia profundamente espiritual, eclesial y comunitaria, marcada por la escucha del Espíritu y el deseo de servir con esperanza a la Iglesia y al mundo.
La oración y el discernimiento compartido, la posibilidad de participar en la clausura del año jubilar de la Esperanza, el encuentro fraterno con los participantes del Capítulo General de los Legionarios de Cristo y de la Asamblea General de los Laicos Consagrados del Regnum Christi y, en especial, la audiencia con el Papa León XIV, fueron momentos que marcaron profundamente el clima de comunión y la conciencia de caminar como una sola familia, enviada a servir a la Iglesia y al mundo desde la riqueza de cada vocación.

Durante la Asamblea fue elegido el Gobierno General para los próximos seis años. Sus integrantes (de izquierda a derecha) son: Perla González de la Fuente – Vicaria General y Primera Consejera, Kathleen Murphy – Tercera Consejera General, Nancy Nohrden – Directora General, Camila Melo – Cuarta Consejera General, Eugenia (Uge) Álvarez Espinoza – Segunda Consejera General
La comunión como aporte específico a la Iglesia
Uno de los llamados más fuertes que resonó para las delegadas de Sudamérica fue el de profundizar la comunión, entendida como una actitud evangélica concreta. Así lo expresó su directora territorial, Gabriela Garza, al compartir las luces que se lleva de la Asamblea:
«Creo que una de las más importante es que como consagradas aportamos la comunión. Y la comunión entendida no solo como ser amigos, sino como saber dialogar en las diferencias, respetar al otro en el camino que está haciendo, porque estamos llamados a una unión en el cuerpo místico de Cristo». Y esto -añadió- conlleva también el seguir fortaleciendo el trabajo colaborativo entre las diversas realidades del Regnum Christi y entre las mismas consagradas para aprender unos de otros con el fin de aportar lo mejor para la extensión del Reino de Cristo.

En la esquina derecha Gabriela Garza, directora territorial de las CRC en Sudamérica, acompañada de algunos delegados de los Laicos Consagrados y Consagradas antes de empezar la audiencia con el Papa León XIV
En esta misma línea, Camila Melo -delegada de Brasil y nueva consejera general- subrayó que «la comunión es al mismo tiempo un don y una tarea: Un don, porque viene de Dios. No podemos forzar ni provocar la comunión. Pero también es una tarea, porque este don necesita ser correspondido de manera concreta y práctica en nuestras formas de organización, estilo de trabajo y modos de vivir juntos la misión común, cada uno desde su identidad, desde su especificidad vocacional».

Durante la Asamblea General, Camila Melo de Brasil fue elegida como consejera general de la Sociedad de vida apostólica
Dejar que el carisma renueve toda la vida
Para Ana Moriel, vicaria territorial de las Consagradas de Sudamérica, uno de los frutos más significativos fue redescubrir la fuerza viva del carisma recibido: «Lo que más resuena en mi corazón, después de haber estado con el Papa y haber escuchado sus palabras, es dejar que el carisma penetre todo mi ser, que corra por cada una de mis células y dejar que sea esa fuerza viva que da energía, que rejuvenece la esperanza y que puede fluir con mucha creatividad».

Instrumentos del Espíritu en medio del mundo
La Asamblea fue también un llamado a renovar la disponibilidad interior para la misión. Frente a los desafíos del mundo actual, Irene Alemany subrayó la importancia de vivir desde una profunda unión con Dios: «Ante los desafíos de este mundo, nos sentimos llamadas a estar muy abiertas a la acción del Espíritu Santo. Estar en el mundo, acompañar a las personas, pero en una unión muy profunda para que Él pueda actuar a través de nosotras».

Identidad, pertenencia y diversidad como riqueza
Otro de los frutos destacados por las delegadas fue el fortalecimiento de la identidad y del sentido de pertenencia, vivido en un clima de respeto y valoración mutua. Laura Velasco, representante de votos temporales que ejerce su misión en Chile, expresó con esperanza este momento del camino institucional: «Me ilusiona vernos en otra parada del camino de maduración y consolidación a nivel vocacional e institucional. Los frutos de esta asamblea pueden redundar en un fortalecimiento de nuestra identidad y sentido de pertenencia, al aprender a valorarnos también en nuestras diferencias».

Laura Velasco (esquina izquierda) junto a Jeanette Díaz, otra de las delegadas de votos temporales
Un aporte específico al Regnum Christi
En la misma línea, Lorena Chávez, delegada de Chile y ecónoma territorial de las Consagradas, destacó cómo la Asamblea ha ayudado a reafirmar el aporte propio de las Consagradas dentro del Regnum Christi: «Hemos aprendido a reconocernos y apreciarnos en nuestras diferencias y a encontrar en la diversidad algo que enriquece a nuestra sociedad de vida apostólica y a todo el Regnum Christi, especialmente en la construcción de la comunión entre todos los miembros de nuestra familia carismática».

Un envío renovado para Sudamérica
Al concluir la Asamblea, las delegadas regresan a sus territorios con un renovado impulso apostólico. La experiencia vivida en Roma se proyecta ahora en la vida cotidiana de las comunidades y obras en Colombia, Venezuela, Brasil, Chile y Argentina, como un llamado a vivir con mayor profundidad el carisma, fortalecer la comunión y servir con esperanza a la Iglesia y al mundo.
Español - Colombia
México
Español-España
English
Chile
Italiano
Français
Deutsch
Polski
Portugues
Magyar

