Evangelizar con la presencia. Respuesta del Regnum Christi ante los terremotos en Venezuela

Los terremotos del 24 de junio en Venezuela dejaron, según el balance oficial más reciente, al menos 3811 muertos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda. En Caracas y La Guaira, las zonas más afectadas, 856 edificios sufrieron daños y 190 colapsaron por completo. La magnitud de la tragedia la convierte en uno de los mayores desastres naturales de la historia reciente del país.

Frente a esta emergencia, la localidad del Regnum Christi de Caracas respondió con un operativo de ayuda humanitaria, acompañamiento espiritual y apoyo logístico en las zonas más afectadas. Legionarios de Cristo, Consagradas del Regnum Christi, familias, miembros del Regnum Christi y del ECYD y voluntarios de diferentes apostolados, se organizaron desde el primer día para atender tanto las necesidades materiales como el dolor espiritual que dejó la tragedia. A esta respuesta se sumó la campaña «UnidosxVenezuela», impulsada a nivel territorial para ofrecer una ayuda coordinada, cercana y eficaz a las víctimas y damnificados.

Respuesta inmediata en la emergencia

Desde el primer momento los Institutos Andes y Cumbres se convirtieron en centros de acopio, donde cada día se reunen cientos de voluntarios para preparar y entregar miles de sándwiches, además de sopa, pasta y otras comidas calientes. También estos lugares han servido para la recolección de donaciones materiales como: alimentos no perecederos, medicinas, ropa, colchones y cobijas. Estas donaciones han sido entregadas de manera directa a los damnificados y victimas y en coordinación con la iglesia local por medio de Caritas.

Presencia y consuelo en la «zona cero»

Un equipo de Legionarios de Cristo, Consagradas y familias de Regnum Christi se trasladó a las zonas del desastre. Durante casi dos semanas, los legionarios fueron de los pocos sacerdotes que pudieron estar presentes de manera continua en la llamada «zona cero», acompañando también a los párrocos locales de La Guaira, quienes resultaron igualmente afectados.

Allí celebraron la Santa Misa, bendijeron los espacios destruidos, acompañaron a quienes esperaban noticias de sus familiares y ofrecieron soporte espiritual en la morgue, donde las familias llegaban a reconocer y despedir a sus difuntos. Otro grupo de sacerdotes y voluntarios visitó los hospitales para rezar con los enfermos, llevar la comunión y dar aliento a quienes habían perdido casi todo.

Misa en el centro de atención médica instalado por los cuerpos de apoyo de Brasil

P. Jordán Sánchez LC describe lo que encontraron al llegar: «Al vernos en medio de los edificios colapsados y los escombros, la gente nos decía: “nadie de la iglesia había venido”, “estábamos esperando que alguien viniera”. Las personas nos ven y quieren ver a Dios; lo buscan en medio del dolor y la tragedia, y se agarran de Él»

Atención pastoral y acompañamiento en Caracas

En la capital, el trabajo se concentró en el impacto que no se ve. Las Consagradas del Regnum Christi acompañaron emocional y espiritualmente a la comunidad, incluido el personal de los colegios de Regnum Christi. Las sección de jóvenes, por su parte, adoptó formalmente una parroquia caraqueña y, en coordinación con el párroco y los líderes comunitarios, evalúan cómo apoyar a las familias que perdieron su vivienda y hoy dependen por completo de la caridad pública.

P. André Delvaux LC vivió de cerca la magnitud de la pérdida: «Pienso en un párroco de La Guaira que ya no podía celebrar la misa porque ya no veía a su comunidad, a sus monaguillos: perdió casi el 60% de la población de su parroquia. Esa sensación de ausencia genera inseguridad, vacíos. Pero al mismo tiempo hay fe, la gente se ayuda mucho»

La misión de reconocer a Cristo presente en medio del dolor

El apostolado Juventud y Familia Misionera de Caracas ha mantenido presencia constante en las zonas de mayor impacto. Más allá de trasladar víveres y donaciones, el apostolado se comprometió a acompañar todos los sábados a La Guaira para apoyar en las parroquias y en los centros de refugio temporal. Emily y Jaime del Val, Coordinadores locales del apostolado nos cuentan:

En estos momentos, Dios nos llama a evangelizar no tanto con palabras, sino con presencia: estar, acompañar, escuchar y llevar esperanza desde la fe. Y lo más importante: no vamos solos. Caminamos en comunión con nuestros sacerdotes, consagradas, párrocos y con toda la Iglesia, porque el carisma se vive en equipo, como Cuerpo de Cristo, sostenidos por la oración».

Coordinación institucional y apoyo al clero

Para ofrecer una ayuda más coordinada y eficaz, la localidad de Caracas se reúne semanalmente y alinea cada iniciativa con las directrices del Arzobispado de Caracas. Como parte de este plan, la casa de retiros del Regnum Christi en San Antonio de los Altos se habilitó temporalmente como espacio de descanso para los párrocos de las zonas afectadas que necesitan un relevo tras las intensas jornadas de emergencia.

P. Ignacio Jordán LC explica cómo se ha coordinado el apoyo con la gobernación: «La gobernación nos pidió apoyar a la gente en la parte espiritual, en el acompañamiento. Es un momento muy doloroso, pero están organizados: cuando alguien llega buscando a una persona perdida, la pueden ubicar según la zona donde se han encontrado los cuerpos, y ahí también ayudan las funerarias y un grupo de empresarios que formó una fundación para apoyar a quienes necesitan enterrar a sus seres queridos. Como sacerdotes católicos, junto con una consagrada de Regnum Christi, lo que hacemos es acompañar, dar esperanza, bendecir a estas personas y ayudarles a rezar para que puedan encontrarse con Dios»

Para Valeria Martínez, Consagrada de Regnum Christi que ha acompañado varias jornadas en las calles de La Guaira, la pregunta que sostiene a quienes sobrevivieron no es «por qué», sino «para qué»:

«La gente que quedó viva no tiene que preguntarse un porqué, sino un para qué. Hemos estado en las calles y hemos visto al pueblo de Venezuela darlo todo»

Dios presente en medio de la tragedia

Como plantean Emily y Jaime del Val, de Juventud y Familia Misionera, Dios se ha hecho presente en medio de la tragedia:  «lo hemos visto en la comunión de la Iglesia, en sacerdotes y consagradas que han dejado sus agendas para ponerse al servicio de los párrocos que están desbordados en las zonas más golpeadas; en jóvenes que han cambiado sus planes personales para estar donde se les necesite, sin pensarlo dos veces; y en familias que han ofrecido su tiempo sin calcular horarios ni cansancio. Pero sobre todo Dios se ha visto en la fe de quienes lo han perdido todo y, sin embargo, no reniegan de Dios. Al contrario, piden los sacramentos, piden oración, piden acompañamiento espiritual».

«En medio de mucho dolor, he visto cómo varias personas han encontrado consuelo y sentido en Cristo» P. Andre Delvaux LC

Tres semanas después de la tragedia, la fe sigue sosteniendo a comunidades enteras. El P. Jordán Sánchez LC lo resume así: «La fe sigue en pie y la gente tiene esperanza, y eso se siente. Un lugar que debería ser de tristeza y sufrimiento desgarrador parece, en cambio, un lugar tranquilo. Eso no quita el dolor ni el drama, pero hay paz» Esa esperanza, dice el P, Jordán, es lo que sostendrá al pueblo venezolano en la reconstrucción que apenas empieza.

Quiéres ayudar

Te invitamos a visitar el sitio web de la campaña «UnidosxVenezuela» donde están las formas concretas de ayudar.

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